Enero 20 de 2018
Ojalá solo se necesitaran cáscaras de huevo para curar este puente caído, o tal vez estaba construido con cáscaras que se pagaron a precio de cemento de la más alta calidad.
Al parecer en Colombia ya nada nos sorprende, todos los días somos bombardeados con un sinfín de noticias que serían un completo escandalo en otro países. Está vez fue el puente del viaducto que se cayó en la via Villavicencio - Bogotá, y qué hacía parte de "La ruta del futuro", imagínense el futuro que nos espera. Esta es una muestra tangible de que la corrupción tiene víctimas, esta vez fueron 9 y pudieron ser más.
De inmediato las IAS, fiscalía, procuraduría y demás empezaron investigaciones para dar con los culpables de los hechos, seguramente al final la conclusión será la de siempre: Que esta era una crónica de una muerte anunciada, que los estudios estaban mal hechos, que no hubo estudios, que las cotizaciones estaban infladas, que los materiales eran de mala calidad, que los trabajadores no tenían garantías, que el uno lo había dicho hacía tantos meses, que el otro ya había alzado la mano para alertar de los riesgos, que fue qué, que fue qué.
¿Y los responsables? Los del consorcio no dicen nada, los contratistas no dicen nada, los constructores no aparecen, el ministro de transporte se lava las manos, lo de siempre, hay que esperar qué dice la Fiscalía y que chivo expiatorio se lleva las culpas esta vez, según Santos este tipo de puentes se ven en países como Suiza o Alemania, pues en Suiza o Alemania el ministro de transporte ya habría renunciado como un acto de dignidad, como una forma de aunque sea mostrar decencia, estaría esperando el fallo de la investigación apartado del cargo, acá no pasa nada.
El caso del puente no es más que el reflejo de un país que también está quebrado, que se cae a pedazos por culpa de la corrupción y la indiferencia, las obras se caen porque son mal diseñadas, porque la plata se pierde en el camino, porque no hay una visión de país a futuro y lo único que ven los políticos y los entes privados (porque la empresa privada también es culpable de esta situación) es una caja registradora sin fondo, en la cual meten sus manos untadas con sangre de los colombianos para llenar sus bolsillos a costa de los contribuyentes. Mientras tanto los contribuyentes nos dedicamos a ver por las noticias como se caen los puentes y a criticar entre los dientes mientras salimos a votar por los Vargas Lleras y los Gerlein.
Y espero equivocarme, pero a puertas de una elección, veo que seguiremos en su juego, eligiendo a los mismos para que sigan robando y los puentes se sigan cayendo, espero que esta sea una oportunidad para demostrar que estamos MAMADOS de los mismos y de la misma situación de hace 200 años, este país no solo parece no haber avanzado sino que parece cada vez más hundido en una historia macondiana, trágica y sin final
Camilo J.
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