Se aplaude que hayan iniciativas que incentiven a los jóvenes de menos recursos del país a acceder a la educación terciaria, es decir a la Universidad. Tal vez el programa más extendido hoy por hoy es el famoso Ser Pilo Paga, que ayuda miles de estudiantes de estratos bajos (eufemismo para pobres) con buenos puntajes en las pruebas Saber 11 y que sean admitidos en universidades acreditadas, la idea es que el gobierno otorga un crédito del 100% de la matrícula de la carrera y además un monto para sostenimiento, si el estudiante se gradúa la deuda se condona, es decir que la carrera le sale gratis.
De verdad que es un apoyo inmenso para todos aquellos que por sus propios medios económicos no están ni cerca de pagar el costo de la universidad en Colombia que cada año es más cara. Con este programa se han beneficiado en el 2017 más de 12mil estudiantes, lo cual es excelente, sin embargo, de eso tan bueno no dan tanto, o lo dan mal mejor dicho.
Más del 80% de los estudiantes beneficiados con el programa eligen ir a una universidad privada, eso no tendría lío pues cada quien escoge donde estudiar, el problema es que el dinero del Estado termina yendo a las arcas de las instituciones privadas mientras las universidades públicas siguen en su constante deficit presupuestal año tras año, según el rector de la UPN (Universidad Pedagógica Nacional) uno de los obstáculos de los beneficiarios para que no elijan la universidad pública es que no pasan los exámenes de admisión y pues optan por lo más asequible.
Cada año las universidades públicas sufren por la falta de presupuesto asignado y hacen hasta lo imposible por sobrevivir por sus propios medios, y a pesar de las dificultades se mantienen siendo las mejores del país, la Universidad Nacional, de Antioquia y del Valle siguen siendo las mejores en cada medición hecha y en cada ranking, sin embargo el gobierno parece obviar esto y prefiere dejarlas a su suerte, mientras tanto, el poco presupuesto que asigna a la educación superior lo destina por medio del famoso Ser Pilo Paga a universidades que si bien cumplen su rol de formadoras, lo hacen solo para aquellos con el suficiente dinero para pagarlas o a los que endeudan el alma con Icetex u otros créditos educativos.
El dinero que se destina a Ser Pilo Paga bien podría ser invertido directamente a las universidades públicas y fomentar así la apertura de más cupos que atiendan a la población pobre de Colombia, el mejor premio que podría recibir un bachiller en el país es poder contar con más posibilidades de acceso a las mejores universidades del país pagando a la medida de sus posibilidades y haciendo país desde el interior del alma mater.
Si bien Ser Pilo Paga parece un buen programa, de hecho es el programa bandera del Ministerio de Educación, creo que su forma y fondo han de ser revisados porque parece más un intento más de un estado neo-liberal por privatizar la educación mediante la desfinanciación de la educación pública, es como quitarle al empleado para darle más al empleador y creer que el último ayudará al primero.
Por eso apoyo de todo corazón las marchas que se empiezan a gestar desde las universidades públicas para que este programa sea revisado y para que en general se respete la educación pública y el Estado de una vez por todas busque las formas de financiar este derecho al que todos deberíamos tener acceso, y más en tiempos de paz cuando supuestamente la educación iba a recibir más apoyo, pues un país sin educación nunca estará en paz.
Camilo J.
6 Octubre de 2017
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