La puja por el aumento del salario mínimo se ha convertido en una simple pantomima en la que las centrales obreras supuestamente exigen salarios decentes pero nunca pujan los suficiente y al final siempre se hace un ajuste por decreto que no beneficia a la masa de trabajadores que devengan este salario. El ajuste termina siendo siempre un poco más alto que la inflación con lo que el gobierno cree que el trabajador gana poder adquisitivo. En teoría debería funcionar, en la realidad, no tanto.
En fin, los años pasan y los colombianos siguen haciéndose los de la vista gorda, como que el tema no los afecta, a pesar de que son millones los que mensualmente solo cuentan con el mínimo para subsistir. Pues bien, este año el tema es aún más complejo pues en pleno fin de año se está negociando (ya se negoció) la reforma tributaria en el país, negociar es un decir, tal vez la están maquillando un poco y demorándola hasta que la pasen a pupitrazo el día de año nuevo y nadie se entere.
Entender toda la reforma es un esfuerzo titanico pues hay temas económicos y políticos difíciles de entender, sin embargo hay temas muy claros que deberían ser entendidos por la mayoria de personas. Por ejemplo, el IVA pasará de 16% a 19% , no se necesita ser un genio para saber que los productos gravados con IVA, casi todos, subirán mínimo un 3%. Eso implica que un artículo de 100 pesos costaría ahora 103, pero no existe moneda de 3 pesos y los vendedores no van a perder, así pues muchos productos subirán mucho más del 3% para ajustarse a las monedas que tenemos.
Por otro lado se piensa en bajar la carga tributaria de las empresas para protegerlas y así generar más empleo, parece tener sentido, es un tiro al aire del que no se sabrán los resultados sino en los próximos años, de todas formas parece que se sigue protegiendo al rico mientras los pobres siguen pagando con lo que no tienen.
Pero bueno, también estaba en discusión un tema que a mi modo de ver era bueno, gravar las bebidas azucaradas para ayudar a financiar la salud y para mejorar los hábitos de consumo de los colombianos, los cigarrillos también serían gravados para aumentar la recaudación. Pues bien, estas dos medidas fueron sacadas del proyecto final, en parte aduciendo que era un tema de discriminación, no me quiero imaginar el lobby hecho por las tabacaleras y las empresas productoras de gaseosas y el dinero que se movió para evitar uno de los mejores puntos de la reforma.
Otro tema que también se cayó fue la eliminación de la exención de impuestos para iglesias, desde mi punto de vista se cayó gracias a que Colombia sigue siendo dominado por el clérigo en sus diferentes formas, la discriminación otra vez fue el argumento usado para evitar esta reforma que lo único que buscaba era un control más efectivo sobre la economía de algunas iglesias y evitar así que la fé se convierta en una forma de lavado de dinero o evasión de impuestos, la medida fue tomada como una persecución contras los creyentes y pues bueno, la tumbaron.
Además de estos puntos álgidos pues hay otros tantos que van a afectar al bolsillo del asalariado como el aumento de la gasolina, impuesto al consumo de algunos artículos de lujo y hasta impuesto en las toallas higiénicas del 5%.
En resumen, el 2017 va a ser un año complicado para los colombianos en materia económica pues, como siempre, todo sube, pero esta vez será peor, a eso súmele que el salario no creo que suba esta vez ni siquiera el valor de la inflación que este año será mayor de 5%. O sea el poder adquisitivo de millones de colombianos se va a ver afectado, lo cual se reflejará en el aumento de la deuda cuando los gastos excedan los ingresos de un trabajador.
¿Y los colombianos? Los colombianos leen la noticia, la ven por televisión, se quejan por Internet, reniegan con los amigos y compañeros, pero no hacen nada, nos hace falta salir a las calles a protestar, a quejarnos en masa, a exigir respeto, a pelear por nuestra dignidad como trabajadores. En casi cualquier otro lugar del mundo esta noticia generaría un paro masivo para hacer sentir el descontento general, en Colombia debemos despabilarnos aunque sea por una vez y salir a protestar, ya se demostró que el pueblo se puede unir para otras causas como el No ¿Por qué no hacerlo esta vez por algo un poco más noble?
Camilo J.
29 Diciembre de 2016
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