Que el uno está espiando al otro, que el otro dijo que el uno tiene plata de narcos, que el primero le sacó la lengua al segundo y que el segundo le hizo caras al primero.
Esto no es corin tellado ni el vecindario del Chavo (aunque parece), no es una historia de barrio, no señores: Es el escenario político en plena época de elecciones.
Pero esta novela no es nueva se remonta a la época en que un gamonal gobernaba el país como si fuera una finca y tildaba a todos los que no pensaban como él de guerrilleros y comunistas, aquel gamonal en su afán de conservar su poder heredó su papel a un pupilo criado en Harvard, en el que depositó toda su confianza y al que le dio todo su amor, para conseguir los votos necesarios esta pareja trajo de un país vecino a un asesor capaz de vender el alma al diablo con tal de ganar votos, estos tres junto a otro séquito logró aplastar a una ola verde y hacerse por cuatro años más con el poder de la gran finca llamada Colombia.
Pero al siguiente día, tal como cuenta el primo menor del pupilo, éste sacó las uñas y vendió a su maestro y traicionó todos sus ideales, dio la espalda y dejó al gamonal viendo un chispero, como se dice en la finca, el pupilo gobernó a su antojo y armó sendo teatro junto a los otrora enemigos del gamonal. Unos y otros se pasean ahora de la mano intentando firmar una paz que se sea el soporte de otros cuatro años de poder. El gamonal se llenó de cólera y desde hace cuatro años vitupera a diestra y siniestra contra todo lo que considere malo. Fue tanta la rabia del gamonal que terminó convirtiéndose en el principal detractor y contradictorio de su antiguo amigo y pupilo, por primera vez en esta finca la derecha es la oposición de la derecha, por tal motivo la izquierda está desubicada y deshecha, su única participación en estos últimos años es la de aparecer de vez en cuando dando un debate sin mucha repercusión y defender a capa y espada los pocos puestos que les quedan.
Esto no es corin tellado ni el vecindario del Chavo (aunque parece), no es una historia de barrio, no señores: Es el escenario político en plena época de elecciones.
Pero esta novela no es nueva se remonta a la época en que un gamonal gobernaba el país como si fuera una finca y tildaba a todos los que no pensaban como él de guerrilleros y comunistas, aquel gamonal en su afán de conservar su poder heredó su papel a un pupilo criado en Harvard, en el que depositó toda su confianza y al que le dio todo su amor, para conseguir los votos necesarios esta pareja trajo de un país vecino a un asesor capaz de vender el alma al diablo con tal de ganar votos, estos tres junto a otro séquito logró aplastar a una ola verde y hacerse por cuatro años más con el poder de la gran finca llamada Colombia.
Pero al siguiente día, tal como cuenta el primo menor del pupilo, éste sacó las uñas y vendió a su maestro y traicionó todos sus ideales, dio la espalda y dejó al gamonal viendo un chispero, como se dice en la finca, el pupilo gobernó a su antojo y armó sendo teatro junto a los otrora enemigos del gamonal. Unos y otros se pasean ahora de la mano intentando firmar una paz que se sea el soporte de otros cuatro años de poder. El gamonal se llenó de cólera y desde hace cuatro años vitupera a diestra y siniestra contra todo lo que considere malo. Fue tanta la rabia del gamonal que terminó convirtiéndose en el principal detractor y contradictorio de su antiguo amigo y pupilo, por primera vez en esta finca la derecha es la oposición de la derecha, por tal motivo la izquierda está desubicada y deshecha, su única participación en estos últimos años es la de aparecer de vez en cuando dando un debate sin mucha repercusión y defender a capa y espada los pocos puestos que les quedan.
Entretanto el exgamonal, un obispo fracasado y un muñeco ventrílocuo se hacían de a pocos con más y más poder y como simples hampones armados de toda clase de triquiñuelas volvieron a la escena política a armar este circo que llamamos política, se oponen a todo, gritan contra todo, señalan a todos y pareciera que su objetivo no es el de construir nada sino de destruir absolutamente todo lo que hacen los demás.
Hoy el gamonal para volver al poder que tanto anhela consiguió otro pupilo que parece más su títere y sale a los medios a decir cuanta cosa se le ocurre con tal de acabar con su examigo y lograr que su títere sea otra vez dueño del control de la parcela. El pupilo se defiende con estoicismo y elegancia dejando ver así que sus tácticas son menos agresivas, él sigue colgado a su más grande discurso: que sin él no habrá nunca paz, con eso conquista a buena parte de la población de la finca que aunque no le crea sigue apegada a la esperanza.
¿Y los demás? Los demás son los verdes, los amarillos y los azules que intentan sacar provecho de la situación, confían en el buen juicio de la gente y creen que gracias a las payasadas del gamonal y su pupilo la gente votará por ellos, intentan pasar como los más cuerdos y tal vez en este vecindario de locos lo sean, pero sus maquinarias son mucho menos complejas y carecen del poder económico y político que se necesita para administrar está finquita de 47 millones de trabajadores.
Solo el tiempo dirá quien se impone en este juego sucio llamado política y que es más sucio en esta parte del mundo. Veremos quien es capaz de pasar por encima de quien y sin importar quien sea el vencedor todos sabemos quienes serán los perdedores.
Camilo J.
13 Mayo de 2014
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