Ahora resulta que Uribe y Pastrana se reúnen con presidentes de otros países para seguir con la pataleta en contra del acuerdo firmado con las FARC. Pasan por encima de la institucionalidad y se creen parte del cuerpo diplomático del país. Bueno, al parecer eso pasa solo en sus sueños, pero la intención está ahí, de hecho al parecer sí es cierto que Uribe mandó una misiva al congreso de Estados Unidos para expresar su preocupación por la inminente llegada del Castro-Chavismo a Colombia en los próximos años. El senador Álvaro Uribe aún no concibe el hecho de que se haya firmado el acuerdo con la guerrilla, no soporta ver como se le acaba el oxígeno electoral.
Y es que la carta no es más que la cereza del pastel, el último movimiento (por ahora) de un juego que parece no dar descanso. Uribe sigue moviendo sus fichas para las elecciones del próximo año, aunque él sabe muy bien que sus secuaces carecen de su popularidad y fuerza así que lo único que le queda es acabar con la del actual presidente, que por cierto tampoco necesita ayuda para perder popularidad pues sus acciones son lo suficientemente nefastas por sí mismas. En fin, Uribe en su afán de poder ha llegado hasta el ridículo punto de convocar marchas contra la corrupción, olvidándose de que sus gobiernos estuvieron marcados por todo tipo de escándalos desde el asesinato de jóvenes civiles hasta la misma compra de votos para avalar su reelección. Uribe aún confía en su séquito de seguidores que parece que siguieran más a un mesías que a un político, salen por los medios a vociferar cuanto se les ocurre y se toman las redes sociales llenándolas de odio y desinformación contra el gobierno actual.
El hasta ahora último episodio de esta comedia es la supuesta reunión con Donald Trump en la que según el ex presidente y ahora llavero de Uribe, Pastrana, se habló de la problemática de Colombia. Según CNN la reunión nunca existió, al parecer Trump sólo se los encontró en un pasillo y parece que no entendió el inglés fluido de Uribe que le contó sobre los assessinations de unas tales FAR. Digamos que la reunión sí existió ¿Qué tienen que hacer dos ex presidentes hablando con el presidente de USA sobre los problemas de Colombia? Deberían usar el canal diplomático establecido y además deberían primero debatir dentro del país antes de salir a quejarse como un par de niños ante un vecino que ni siquiera sabe quienes son. Trump está ocupado bombardeando cuánto país se le ocurre, no creo que tenga tiempo para hablar sobre la imaginación de un pobre ex presidente con delirios de grandeza que no puede soportar como se le acaba el negocio.
Además habla muy mal de Uribe que esté enviando cartas al congreso de otro país expresando sus preocupaciones sobre cómo va un país que él tuvo la oportunidad de arreglar en ocho años y no pudo. Dirán los gringos que es un incapaz y además un llorón, Uribe debió pensarlo muy bien antes de haber enviado esa carta.
El todo es que el Uribismo sigue lanza en ristre contra un aporriado Santos que tampoco se ayuda, las elecciones están a la vuelta de la esquina y el Centro Democrático sigue buscando cualquier hueco para meterse en la pelea, la extrema derecha quiere demostrar que aún tiene seguidores y que pueden volver al poder, esperemos que todas estas muestras de extravagancia y ridícules sólo les quiten apoyo, porque no se necesita ser un académico ni un sabio para darse cuenta de que Uribe sigue engañando al pueblo de una forma casi ofensiva. Ojalá yo no sea de los pocos que se da cuenta.
Camilo J.
19 Abril de 2017
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